Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

Bienvenidos

Este un WebBlog especializado en Psicología Organizacional y de Recursos Humanos.

Artículos

Artículos en temas especializados: Coaching, Gestión por Competencias, Clima y Cultura Organizacional, Motivación, Recursos Humanos, Liderazgo, Management.

Eventos

Te invitamos aparticipar a los eventos programados por la comunidad con respecto a nuestra especialidad.

Comunicandonos

Comparte y comenta los artículos a través de las redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram.

Test Psicológicos

Te proporcionamos acceso a Test psicológicos aplicados al ámbito organizacional

20 de septiembre de 2009

El desempleo impulsa a los mayores de 25 a continuar con los estudios


El 15,5% de los estudiantes en la universidad tiene más de 30 años, casi el doble que hace 10 años. La tasa de paro de los licenciados es cinco puntos menor que la de aquellos con Formación Profesional. Los jóvenes acumulan títulos para ser más competitivos en el mercado laboral.


El temor a quedarse en paro o el propio desempleo está provocando la permanencia de los jóvenes en las aulas o el regreso de los que ya se fueron para buscar nuevos títulos o una mejor cualificación. Concretamente, en diez años se ha duplicado el número de estudiantes mayores de 25 años que permanecen en la universidad, según Datos y Cifras del Ministerio de Educación.


Por otra parte, el número de alumnos matriculados en Bachillerato y Formación Profesional creció un 3,2% este curso 2008-2009 respecto al anterior, la primera vez en 15 años según el avance de las estadísticas del Ministerio de Educación.


Las universidades a distancia consolidan su crecimiento por la facilidad que ofrecen a los estudiantes para compatibilizar su formación con un trabajo o con las responsabilidades familiares. El curso pasado, la UNED ganó más de un 12% de alumnos decididos a estudiar una carrera, un máster o un curso de idiomas. Un tercio de ellos optó por el acceso a la Universidad para mayores de 25 años. En total, 167.000 estudiantes se matricularon el año pasado en la UNED en enseñanzas regladas, lo que supuso un incremento de 18.000 alumnos, un 12% , sobre los 149.000 del curso 2007-2008.


En tiempos de crisis, es lógico que los jóvenes en situación de riesgo laboral o en paro vuelvan a las aulas en busca de un plus formativo que les haga más competitivos en el mundo laboral. Ahora consigue un trabajo aquel que tiene una mayor preparación y una formación más cualificada”, señalan desde la UNED.



Menos paro entre licenciados

De hecho, las estadísticas de la Encuesta de Población Activa recogen que la tasa de desempleo entre los licenciados, al terminar 2008, era del 7,4% , casi siete puntos menos que la tasa global (13,9% ), y casi cinco puntos por debajo de aquellos que tenían Formación Profesional Superior. Los datos reflejaban que los universitarios tienen mejores puestos, mayor confianza en encontrar trabajo y soportan mejor el paro que otros sectores educativos.

En la UNED, destaca el incremento en el acceso para mayores de 25 años, con 19.600 estudiantes, un 44% más que los 13.600 del año pasado, y en los estudios oficiales de posgrado, donde la matrícula se triplicó por la ampliación de la oferta adaptada al Espacio Europeo de Educación Superior. En ese caso se decantaron por los máster en Derecho, Ingeniería Informática, Filología y Psicología.


El incremento de alumnos adultos en la universidad, según concluye el Ministerio en el informe Datos y Cifras, revela “que cada vez son más habituales los universitarios que compaginan estudios y trabajo, y ello les obliga a permanecer más tiempo dentro del sistema universitario; y por otra parte, la creciente importancia que está adquiriendo la formación continuada a lo largo de la vida”.


Almacén de parados

Por su parte, la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), privada, superaba los 38.000 inscritos al inicio del curso, en catalán y español, aunque su crecimiento, un 3% , fue igual al del pasado ejercicio, según informa Efe. La diferencia es que este año hay más alumnos con estudios sin acabar que deciden dar un empujón a la carrera para obtener la acreditación.


Las dos universidades a distancia (UNED y Oberta de Catalunya) representaron el 13,1% del total de matrículas, un 1,7% más que en el curso anterior.


En opinión del catedrático de la UNED, José Luis García Garrido, “la permanencia de alumnos en la universidad cuando hay escasez de empleo no es un fenómeno nuevo. Siempre se ha dicho que la universidad es el almacén de los que no encuentran trabajo”, explica. “Es muy llamativo que en España se ofrezca más posibilidades de obtener una segunda titulación a los alumnos menos brillantes. Que los alumnos continúen estudiando no es un síntoma de la crisis, sólo que la crisis agranda esta situación que ya se daba”, apunta.

La inseguridad laboral y el desempleo explica que se haya multiplicado el interés de la población por todo tipo de formación, ya sea académica, profesional o continua, a distancia o presencial, de empleados y desocupados que recurren tanto a centros privados como a los cursos gratuitos que imparten organizaciones sindicales y empresariales.

Además de los títulos universitarios, también se constata la fiebre por el máster. En los dos años de vigencia de los másteres oficiales que exige el Plan Bolonia, se han duplicado los alumnos matriculados en estos estudios: en el curso 2006-07 se apuntaron 16.731 estudiantes y en el curso 2007-08 lo han hecho 33.021, si bien es verdad que el número de másteres oficiales también se multiplicó por dos en ese periodo: de 952 másteres autorizados en el curso 2006-07 a 1.775 en el curso 2007-08.


La política educativa del Gobierno está facilitando la permanencia de los jóvenes en el sistema educativo a través de becas para estudiar máster. De esta forma, tardan más tiempo en engrosar las listas del paro”, explica Juan Antonio Vicente Llorente, profesor de la facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. “Además, la sociedad es cada vez más consciente de la importancia que tiene la formación a lo largo de la vida”, concluye.



Van desnudos al trabajo para aumentar la confianza


Los empleados de una agencia de publicidad se desnudan una vez a la semana para mejorar la moral grupal, afectada por la crisis internacional. La medida fue aconsejada por un psicólogo laboral. "No nos ponemos bajo presión, y ya no hay barreras entre nosotros", dijo un trabajador".


Una agencia de marketing decidió tomar medidas extremas para luchar contra la caída de la moral de sus trabajadores ante el contexto de crisis financiera internacional. Aconsejados por un psicólogo laboral, los empleados empezaron a trabajar desnudos una vez a la semana.


De esta forma, se implementó el naked friday, evolución del famoso casual day: un día a la semana, todos los empleados podían asistir desnudos al trabajo.


"Es la técnica más extrema que usé. Puede sonar extraño, pero funciona, ya que es la expresión última de confianza tanto en uno mismo como en el otro", aseguró el psicólogo que recomendó la iniciativa.


La house manager de la agencia Newcastle, Sam Jackson, lo explicó desde el punto de vista del empleado: "No nos ponemos bajo presión, y ya no hay barreras entre nosotros. Fue duro en un principio, pero ya todos tenemos una mayor confianza entre nosotros. La compañía mejoró inmensamente", según difundió La Tecla.

5 de septiembre de 2009

¿Qué tan importante es el coaching?


Santiago, Chile


Los deportistas de alto rendimiento tienen un objetivo claro en la vida: competir para ganar. Para ello, saben que no basta únicamente con esforzarse y trabajar de manera ardua y constante. Ellos, además, están concientes de que es necesaria la ayuda de un entrenador especializado, un profesional que los guíe y prepare para alcanzar las metas que se proponen.


Aunque a simple vista no parecen tener similitudes, lo cierto es que en el mundo empresarial ocurre algo parecido: también se hace necesario un entrenamiento constante. Y en esta tarea cobra protagonismo el llamado coaching.


El coaching es un sistema integral, coherente y continuo, para el desarrollo de los talentos individuales en beneficio de los resultados del equipo. Es un método para liberar las potencialidades de las personas e incrementar al máximo su desempeño en la organización.


En un mundo cada vez más competitivo, resulta primordial para las empresas contar con un asesor personalizado o coach, que ayude a los directivos a potenciar sus fortalezas, y obtener los mejores resultados posibles.


“El beneficio que genera el coaching está directamente relacionado con la mejora en los procesos decisionales de la empresa y el logro más efectivo y rápido de los objetivos planteados. La función del coach se da por finalizada cuando se han logrado las metas”, dijo Jorge Ardiles, académico de la Universidad del Desarrollo.


En muchas ocasiones, los servicios del coach son requeridos cuando las empresas están pasando por un proceso de transformación. Sin embargo, cualquier individuo que desee potenciar su rendimiento personal y profesional, puede acudir a este entrenamiento.


“El método del coaching permite al jefe estimular el crecimiento personal y profesional de cada uno de sus colaboradores, pues el aprendizaje de los adultos está motivado por la necesidad de afrontar situaciones de la vida cotidiana de manera eficaz”, explica Cecilia Palacios, profesora de Recursos Humanos de Espae-Espol.


La función del coach es principalmente de compañía, y se limita a descubrir sólo los caminos para obtener los objetivos. A través del coach, la persona se ve a sí misma desde otra perspectiva, y es esa nueva visión la que le resulta útil para mejorar el ejercicio de su actividad profesional.


“Cuando hay depresión en la producción, el coach no busca culpables sino soluciones y compromisos interpersonales para elevar las metas de producción. Por sus características, el método eleva la autopercepción de los coacheados, infundiéndoles positivismo y potencializando la suma de los talentos en busca de la sinergia grupal, lo cual promueve la unidad y superación del equipo de trabajo”, afirma Palacios.


Entre los beneficios inmediatos del coaching están la mejora en el proceso de toma de decisiones, el alcance más rápido y efectivo de objetivos y metas, y el alcance de nuevas competencias y responsabilidades. Para las empresas, supone la oportunidad de contar con mandos más eficaces en cuanto a la toma de decisiones y más adaptables a las situaciones de cambio.


“En general, la importancia del coaching radica en que es una herramienta poderosa y personalizada para mejorar la eficacia profesional en el contexto laboral, desplegando todas las potencialidades de las personas en su rol laboral”, expresó el profesor de la Universidad Alberto Hurtado, Eduardo Abarzúa.


Práctica constante. Considerando que cada persona tiene un potencial oculto que liberar, los expertos coinciden en que la práctica del coaching en las organizaciones debe ser constante, sobre todo a nivel de jefatura.


“Cada empleado fija más rápido los conocimientos a través del coaching, que asistiendo a cursos formales de capacitación, donde los temas son expuestos a nivel de conceptos generales”, aseguró Palacios.


Según la experta, es conveniente que las jerarquías más altas de una organización cuenten con un coach temporal, pero cíclico, para mantener actualizado su entrenamiento en el buen uso de la metodología.


Abarzúa, por su parte, explicó que existen diferentes tipos de coaching, que deberán diferenciarse y aplicarse de acuerdo al foco de trabajo existente.


“Existen modalidades de coaching que se centran en el comportamiento laboral. Así, existen tipos de coaching que buscan que el ejecutivo pueda identificar e intervenir en aquellos atributos de su entorno que posibilitan o impiden su desarrollo. También hay tipos de coaching que se orientan a identificar y establecer objetivos de conductas a cambiar”, afirmó.


Otros tipos de coaching, se centrarían en la adquisición de competencias o el desarrollo de capacidades generales que son consistentes con profesionales exitosos.


Como se ve, el coaching no debe ser ejercido con rigidez, sino como una herramienta flexible que debe ser adaptada a cada persona y a su contexto. Por ende, es vital la sensibilidad y capacidad de comprensión del contexto organizacional del coach.


Los 4 pasos para afrontar un despido


Perder el empleo es un golpe que impacta no sólo en el ámbito laboral, las repercusiones que van desde la pérdida de autoestima hasta la depresión, se instalan en el terreno personal y pueden ser un obstáculo para hallar un nuevo trabajo.
Ser despedido es un episodio traumático que genera un alto nivel de estrés y que se asocia con recuerdos dolorosos, de ahí la necesidad de darle un tratamiento adecuado para evitar que se vuelva un lastre, dice en entrevista el psicólogo organizacional Victor Muriedas.

"El tener un trabajo es sinónimo de estabilidad y bienestar, independientemente de si nos gustaba o no, era el medio que nos permitía generar ingresos y nos daba certidumbre (...), perderlo afecta el estado de ánimo y la salud", asegura por su parte el administrador y experto en manejo del estrés de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Carlos González Chimal.

Las afectaciones no se limitan al despedido, al generar un estado de ánimo deprimido, la angustia puede extenderse a la familia, amigos o pareja y afectarlos negativamente.

A pesar de que el panorama es sombrío y el camino difícil, la mayoría de las personas "logra salir de esta etapa si necesidad de ayuda profesional y supera el episodio", asegura Muriedas.

Para algunos otros, el estrés puede ser benéfico, ya que ayuda a tomar decisiones más acertadas en menor tiempo y da impulso para continuar, según la directora de la división de estudios del Estrés Post-Traumático de Mount Sinai School of Medicine, Rachel Yehuda.


Guía de supervivencia

No existen recetas mágicas, pero sí algunas sugerencias para pasar este mal trago y evitar que las enfermedades, la depresión y el estrés se apoderen de tu vida.

1. Acepta tus emociones: Ser despedido es doloroso, más allá que lo hayas buscado o no, es un momento "donde puedes sentir muchas emociones que estaban sepultadas en tu inconsciente y afloran con la fuerza de un volcán", asegura el psicólogo y colaborador de Bumeran.com, Pablo Nachtigall. Lo primero que debes hacer es acepta el dolor, la rabia o tristeza que puedas llegar a sentir; no hay nada peor que intentar tapar esos sentimientos y comenzar a juzgarte.

2. No es una descalificación hacia ti: generalmente este hecho se asocia con la manifestación de que no eres suficientemente bueno o capaz de conservar un trabajo, en lugar de tomarlo como una oportunidad para obtener un empleo mejor. Victor Muriedas recomienda repasar lo que aprendiste en tu ex trabajo y ver cuáles de esas fortalezas y/o habilidades te servirán para tu próxima tarea. "Cuando la gente hace este ejercicio se da cuenta de que puede ser mejor en una tarea, que es capaz de vincularse mejor con las personas o que su anterior empleo no era el adecuado para explotar todo su potencial", dice.

3. Expresa tus sentimientos y compártelos: cuando hayas identificado el sentimiento que te genera el despido: rabia, enojo, frustración, etcétera, intenta compartirlo con gente cercana a ti. "Obtener retroalimentación, consejos, apoyo o sólo que te escuche tu familia, un colega o algún profesional puede valiosas oportunidades de crecimiento y ayudarte a conseguir un nuevo empleo en el que tendrás mayor conciencia de tus habilidades", propone Nachtigall.

4. Pon manos a la obra: no eches los consejos en saco roto, una vez que hayas obtenido las sugerencias, concéntrate en buscar un empleo que no sólo te pague la renta, sino en aquél que te permita desarrollar tu creatividad y todo tu potencial. Acto seguido desarrolla un plan con metas específicas para tu búsqueda de empleo y ¡manos a la obra!



Buscar Por tema

Búsqueda avanzada