Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

20 de enero de 2013

Coaching y Burn Out – Cómo prevenir el síndrome "estar quemado"


El síndrome Burnout o más comúnmente llamado “estar quemado” es un mal invisible que afecta cada vez a más personas y que puede dañar seriamente la salud. Se produce normalmente cuando existe un desequilibrio entre las expectativas que ponemos en nuestro ámbito laboral y la realidad de nuestro trabajo diario. 

El psiquiatra Herbert Freudenberger lo definió como “sensación de fracaso y una existencia agotada o gastada que resulta de una sobrecarga por exigencias de energías, recursos personales y fuerza espiritual del trabajador” 

Características del Burnout 
El Burnout está considerado como un síndrome tridimensional, cuya sintomatología consiste en: 
 -Agotamiento emocional y físico. Se caracteriza por una ausencia o falta de energía, entusiasmo y un sentimiento de escasez de recursos. A estos sentimientos puede sumarse los de frustración, y tensión en los trabajadores. 

 -Despersonalización o deshumanización. Se caracteriza por tratar a las personas dentro del ámbito laboral como a objetos. Insensibilidad emocional, cinismo, disimulación afectiva o crítica exacerbada son las características principales de este factor. 

 -Disminución de la realización personal. Se caracteriza por una tendencia a autoevaluarse de forma negativa. Las personas se sienten infelices e insatisfechas con su desarrollo profesional y disminuye su sentimiento de competencia y su capacidad de interactuación con otros. El Burnout suele deberse a un proceso duradero e intenso de estrés, donde factores como la naturaleza de la tarea, los valores de la empresa, las relaciones interpersonales o las características psicosociales de la persona determinan su definitiva adquisición. 

 Las consecuencias de este Síndrome son variadas y puede afectar a distintos niveles:  
-Psicosomático. Alteraciones del sueño, agotamiento, dolores de cabeza o musculares, hipertensión arterial, pérdida de peso, crisis de asma y un largo etcétera que puede derivar en infartos y diferentes enfermedades crónicas. 

 -De conducta. Absentismo laboral, abuso de drogas, conductas violentas, superficialidad en las relaciones con los demás. -Emocionales. Distanciamiento afectivo, aburrimiento, impaciencia e irritabilidad, desorientación, falta de concentración, sentimientos depresivos. 

 -En el ambiente laboral. Comunicaciones deficientes, disminución de las capacidades, interacciones hostiles, ironía. 


Cómo prevenir y tratar el Burnout desde el Coaching

 Estrategias individuales 
 -Toma de conciencia. El Burnout no es fácilmente reconocible por el que lo padece, sobre todo cuando está en un estado avanzado. El Coaching, mediante la comunicación y la expresión de las emociones provoca que la persona tome conciencia de cómo se siente y qué le está afectando. El coach sirve de espejo mediante el cual el “coachee” reconoce su situación. 

 -Misión, Visión, Propósito. El coaching trabaja en estos términos, profundizando en el “Qué” hacemos, “Para Qué” lo hacemos y finalmente su “Por Qué”. Mediante preguntas el cliente encuentra sus verdaderas motivaciones, los motores de su vida. En este sentido, puede ser ilustrativo la Leyenda de los 3 Canteros para entender su significado. 

 -Trabajo con valores. El coaching desarrolla procesos a través de los cuales se detectan creencias y se adaptan expectativas y realidades laborales. Esto se realiza alineando los objetivos y valores de la persona. También se trabaja los puntos de convergencia entre los objetivos organizacionales y las metas personales. Desde ese autoconocimiento, la persona puede encontrar la motivación suficiente para afrontar situaciones difíciles o para decidir cambios en su vida. 

 Estrategias de afrontamiento. A través el coaching y la PNL podemos trabajar desde distintas facetas: 
 * Trabajo sobre la autoeficacia (gestión del tiempo, establecimiento de metas realistas, delegación, etc…) y la autoestima (trabajo sobre las fortalezas y oportunidades). 

 * Mindfulness, técnicas de relajación, gestión de emociones, gestión del cambio. 

 * Vida sana (técnicas de relajación, alimentación, ejercicio, sueño, etc.) 


Estrategias grupales 
 -Relaciones interpersonales. Para la detección y también para el tratamiento del Burnout es muy útil mejorar las relaciones interpersonales, fomentando los vínculos sociales y los apoyos interpersonales. La detección de síntomas por parte de compañeros puede ser también determinante. 


 Estrategias organizacionales 

 -Desarrollo de programas de prevención dirigidos a crear un mejor ambiente laboral o generar ambientes saludables: programas de prevención de estrés, programas de socialización a través de actividades culturales o deportivas, programas de salud corporativa. Por otro lado, es fundamental el trabajo en la adecuada alineación entre objetivos de la empresa y expectativas de los trabajadores, el desarrollo de una comunicación efectiva, desarrollo de equipos, etc.

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